ZonaBasket
viernes, 10 de febrero de 2006
El premio a una ambición que no conoce límites.

Recuerdo como si fuera ayer el debut y la primera canasta de Pau Gasol Sáez en la NBA.

Fue en un Memphis-Detroit, en la jornada inaugural de la temporada 2001-02. El ahora playmaker de Miami Heat, Jason Williams, lanzó un pase arriesgado para que Pau, pudiera gracias a sus largos brazos, conseguir un magnífico mate en carrera a una sola mano. El pabellón de los Grizzlies (el ya jubilado The Pyramid), rugió viendo la primera acción positiva de su flamante número 3 del Draft.

Desde aquel día hasta hoy, han pasado más de 4 años, tiempo suficiente para que aquel alero de aspecto desgarbado se haya convertido en el jugador franquicia de un equipo con serias aspiraciones en la Conferencia Oeste.

Gasol ha logrado por el camino un premio de rookie del año, el respeto de todos los managers y estrellas rivales, liderar a su equipo para llevarlo a playoffs y un contrato de superestrella, logros que ya quisieran para sí muchos jugadores de nivel. Pero Pau, persona ambiciosa como pocas, quería algo más, un reconocimiento a su carrera en la mejor liga del mundo.

Por ello, el pasado verano declinó participar en el Eurobásket con la selección española. Lejos de tomarse unas merecidas vacaciones, Gasol (a parte de cambiar su look dejándose una poblada barba), se propuso mejorar su figura física para así poder plantar cara a las torres con las que tiene que pelearse noche tras noche, y acabar con las críticas de un determinado sector de la prensa americana que le tachaba de ser un jugador un poco “soft” (blando) en defensa.

Y como con casi todo lo que se ha propuesto desde que es jugador profesional, lo ha vuelto a conseguir. Pau comenzó la temporada a ritmo de allstar, firmando dobles dobles en sus primeros encuentros (rozando la treintena de puntos en varios de ellos), y borrando de un plumazo las dudas que generaba su liderazgo en los Grizzlies. Además, Gasol nos ha enseñado una faceta que muchos desconocíamos de su juego: su habilidad para doblar el balón (en sus inicios como jugador, Gasol jugaba de base en sus equipos). Con casi 5 asistencias por partido, es uno de los jugadores altos que más pases reparte por encuentro.
Pero lo más importante es que el de Sant Boi ha logrado cambiar definitivamente la dinámica de su franquicia y hacer de Memphis un equipo ganador, capaz de plantarle cara y ganar a cualquiera. Que se lo pregunten a Nowitzki o Duncan, estrellas a las que ha llegado a tener contra las cuerdas.

El reconocimiento a ésta progresión en su juego acaba de llegar. Lo que parecía casi una utopía el día de su debut, acaba de hacerse realidad. Pau Gasol Sáez ya es todo un ALLSTAR, con mayúsculas. Lo hará como suplente de los pívots titulares de la Conferencia Oeste, pero ahí le veremos del 16 al 21 de Febrero en Houston, Texas, disfrutando y compartiendo vestuario con todas las megaestrellas de la liga. Será un honor para todos los que seguimos el baloncesto en España ver como se produce su presentación con todas las luces del pabellón apagadas. Un momento mágico que sin duda pasará a la historia del baloncesto de nuestro país. Nadie lo había conseguido, pero Pau lo ha vuelto a lograr. Y es que su ambición no conoce límites, enhorabuena.

Publicado por Desconocido a las 15:49 | Liga NBA | 0 Comentarios | Enviar
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