ZonaBasket
domingo, 12 de febrero de 2006
Y el basket volvió a Gijón

En realidad no es que se hubiera ido (el basket digo) pero después de la noticia acontecida esta semana parecía haberse abierto un paréntesis en el devenir del club gijonés. La noticia no es otra que la marcha del base titular Josh Fisher al Real Madrid, al de baloncesto por supuesto.
La cronología de los hechos es la siguiente según relataron los protagonistas de la trama.
El jueves de la semana pasada parece ser que el Madrid ya había dejado caer al representante del jugador, y por extensión al jugador, que podría estar interesado en sus servicios. El viernes el equipo jugó y perdió en la prórroga un partido que tenía ganado, en una pista como la del CAI. Fisher un 17% en tiros de campo. El lunes ambos cluebes llegan a un acuerdo (se ve que los fines de semana se los toman de relax), filtrándose a la prensa que en concepto de traspaso el club gijonés percibiría unos 63.000 €, aunque posteriormente el gerente dejaría entrever en una entrevista que el montante total era superior a esa cifra. La cosa no deja de tener su "guasa" si nos acordamos que aquí en verano a punto no se estuvo de salir a competir por 90.000 €. Ese mismo lunes por la tarde el nuevo fichaje madridista se despide del club asturiano y de sus ya antiguos compañeros que se tomaron a risa la noticia y no le creyeron la mayor. Cosas del deporte, Los vestuarios suelen ser muy coñones a poco que las cosas no vayan mal. Esto ya rayaba la crueldad pero me parece a mi que de una manera inconsciente. El martes Fisher era presentado en Madrid en su nuevo equipo, el Real Madrid (de basket, por supuesto) y a partir de aquí su historia se separaba del baloncesto LEB y por extensión de estos artículos, para pasar a formar parte de otra galaxia más mediática, exigente y expuesta. Más agradecida en lo bueno, pero también más cruel en lo malo, -6 de valoración ante el Panathinaikos y -3 ante el Akasvayu en sus dos primeros choques como jugador blanco. Ese mismo martes aterizaba en Gijón un nuevo base holandés, Brian Defares. El sustituto de Fisher, con pasado en el baloncesto universitario americano y proveniente de un largo periodo sabático precedido de un paso por la A-1 griega de donde se marchó con un "no pay, no play" que tan común es este deporte.
Hasta aquí el "affaire" Fisher que ya tuvo su espacio de gloria en la actualidad baloncestista y que parece que va a salpicar con un futuro de miseria a la cúpula rectora del Real Madrid (de baloncesto, sin duda).

Como bien decía el título, el basket volvió a Gijón, y lo hizo con victoria local, 82-71 (44-35), ante Calpe. Victoria clara y contundente del Gijón en uno de los partidos más claros de la temporada. Siempre con diferencias superiores a los 10 puntos excepto un par de arreones foráneos que los llevaron a acercarse a 6 puntos sin mayores problemas para los locales que el de realizar un par de ajustes para devolver la diferencia a una zona de tranquilidad y plácidez para sus intereses.
Ante partidos como estos se da uno cuenta que complicados son los deportes de equipo y que, sin duda, dedicarse, por ejemplo al tenis o mismamente al golf (tan en boga últimamente), ahorra sin duda múltiples quebraderos de cabeza tanto a entrenadores como jugadores. Esto fue lo primero que se vino a la cabeza a los dos minutos de ver jugar al Calpe, a priori uno de los equipos con más calidad de la LEB que a su ya potente plantilla hay que unir la incorporación de un ex-primera ronda del Draft, con pasado en Warriors y Nets, debutante en gijón y que atiende al nombre de Brandon Armstrong. Es sorprendente con que asiduidad se puede leer las siglas NBA en los currículums de las altas de la liga. Casi incríble si la perspectiva se toma desde hace 4 o 5 años.
Retomando al Calpe, se le un equipo con problemas. Graves, atrás, tanto de actitud y confianza. Y peligrosos cuando miran al aro, con una clara falta tanto de jerarquía como de solidaridad.
A todo esto hay que añadir que enfrente tuvieron a un equipo sin su jugador más determinante, que además perdió a su base titular durante el transcurso de la semana y que solo contaba con 8 fichas profesionales para hacer frente al encuentro. El Calpe se encontró con esto, pero también y por encima de todo, se encontró con un equipo. Un equipo que en toda la extensión de la palabra, que baja el culo cuando toca defender, que tiene bien definidos tanto sistemas como jerarquías cuando toca atacar, en el que todos conocen su rol, porque todos lo tienen. No hay estrellas, ni "dueños del balón", solo opciones de las que hay que escojer la mejor en cada momento. No nos podemos olvidar de su entrenador que no busca soluciones a lo que ya tiene solución (virtud de la que no todos los entrenadores pueden presumir), que sabe lo quiere y lo sabe transmitir (8-2 con él en la banda). Es pues el Gijón un equipo que cuando lo ves jugar aún siendo consciente de que tiene sus limitaciones, la sensación que te queda es que los jugadores además de ser solidarios, son inteligentes. Y esa sensación la da porque este es un equipo con confianza que cree en lo que hace y llega con esto hasta el final.
Para finalizar destacar el debut del ya mencionado alero ex-NBA Armstrong, buenos fundamentos y pésimos porcentajes de tiro (2/9 de campo para un 22%) que debe aportar puntos a poco que esta no sea su dinámica habitual en el tiro y en el bando gijonés el del base Defares, sustituto de Fisher. El Gijón gana en dirección de juego y serenidad con el cambio, lo cual no resultaba muy difícil. Parece perder un tanto en defensa y sin duda en "presente". El estado de forma del nuevo fichaje es lamentable después de 3 meses parado. Veremos si el largo plazo da la razón a la directiva en la incorporación.
Mención especial para Morentín (llamando a la ACB para el próximo curso), Iturbe y Bigelow (a este chaval nos lo ha cambiado). en Calpe sin duda Ciorciari.
En estos momentos Gijón 9º con 12-10 empatado con el 6º rendirá visita al Drac Unca en la próxima jornada, 2º con 15-7.
Calpe antepenúltimo con 7-15 recibe al 5º clasificado, el CAI Zaragoza con 14-8.

12 jornadas para acabr la liga regular.


Farho Gijón Baloncesto: Rubén Suárez (6), Chus Poves (10), Bigelow (16), Iturbe (14), Morentin (24) -equipo inicial-, Defares (2), Koffi (4) y Narros (6).

Calpe-Aguas de Calpe: Núñez (11), Ciorciari (16), Haynes (6), Nogues (5), Lucho Fernández (9) -equipo inicial-, Busciglio (3), Liñán (5), Beltrán (3), Griffith (8) y Armstrong (5).

Árbitro: Ángel de Lucas de Lucas (Castilla-La Mancha) y Alberto Fraile Carrasco (Madrid).

Parciales: 25-15, 19-20, 17-19 y 21-17.

Incidencias: partido disputado en el Palacio de Deportes ante 1.500 espectadores.

Publicado por Desconocido a las 17:44 | Basket FEB | 0 Comentarios | Enviar
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